Creo que fue en 2013 cuando empecé a escribir un texto en el que quería reflexionar sobre la inmersión en los videojuegos, sobre todo, pretendía centrarme en comparar varios juegos de rol y lo que había sentido al jugarlos. Nunca llegué a terminar el texto, pero lejos de haber resuelto el tema, he seguido dándole vueltas al concepto, y, sobre todo por la salida de varios juegos recientes (ahora en 2024), leo que no soy el único. Mientras reescribo y repienso, siento que esto se me va de las manos. Así que separaré el texto en varias partes. No pretendo dar una respuesta al tema, solo explorar un poco por qué consigo entrar en algunos entornos virtuales y otros me expulsan sin remedio. ¿Por qué a veces me siento dentro del mundo de un videojuego y a veces solo estoy en un sofá manipulando un avatar en la pantalla?
Comentarios breves sobre obras culturales de diversa índole, no solo de juegos de mesa.