Me apetece comentar un poco las cosas que más he disfrutado en 2025, y como últimamente he estado escuchando y leyendo sobre por qué hacemos o no tops, quiero dedicar una primera entrada a reflexionar sobre el tema.
Empezaré con un preámbulo relacionado: me gusta apuntar aquello que veo, juego, leo, no solo porque tenga mala memoria y quiera mirar las listas en un futuro y releer los comentarios que hice al respecto (si los hice), sino porque me da cierto gustito marcar cosas hechas. ¿Es problemático que hayamos convertido nuestras aficiones en otra lista más de tareas por hacer bajo el paraguas del capitalismo? Pues no siempre.
No veo que esté fundamentalmente mal. Para las tareas de la casa, por ejemplo, creo que es necesario. Es decir, no todo el mundo tendrá un tablón físico donde lo apunte, pero sí mental. Y si compartís vivienda, de alguna manera tendréis que comunicaros para repartirlas y señalar cuándo están hechas, para saber qué falta…
Como tengo tantas aficiones, me gusta intentar mantener un equilibrio, quizá anual, entre ellas, que no haya una que fagocite otra. Habrá épocas que juegue más a videojuegos, otra que lea más... Y no me voy a obsesionar con números concretos o con llegar a ciertos objetivos en cada unas de ellas, eso a mí sí me parece más problemático (ojo, supongo que habrá gente que pueda tener una relación sana con objetivos así), pero tener el registro me permite ver cuándo despunta más una que otra y, si quiero, virar un poco la tendencia.
Porque sobre esto último me parece que existe un apunte básico: no me importa cuántos de cada haya experimentado, sino rememorar el tiempo de calidad que he pasado con mis aficiones, todo lo que he disfrutado o me han estimulado durante momentos concretos en el año.
En mi caso no lo llamo top como tal y no ordenaré las menciones, pero son aquellas obras que destaco por algún que otro motivo. No veo tanto que sea un premio en una competición, sino una reflexión sobre qué recomendaría a gente cercana (o personas con gustos cercanos a los míos, más bien) de entre todo lo que he experimentado ese año. (Aunque en realidad todo el tiempo estemos haciendo competir unas cosas con otras, incluso de forma inconsciente; por ejemplo, al decir que acabamos de ver un peliculón, o al simplemente decir que la peli que vimos el otro día estaba bien… Ahí hay una clasificación obvia.)
Además, el momento de detenerme a hacer una lista me ofrece algo de ritual. En la vorágine sin descanso del día a día, con el énfasis en la progresión sin renuncia que tiene la concepción occidental del tiempo, cultivar momentos de pausa y reflexión, que devuelven las sensaciones de lo cíclico a la vida, de alguna manera me reconforta.
Como nota negativa, es verdad que no me gustan tanto los tops que solo se centran en novedades del año, porque creo que ahí sí se infiltra fuertemente el espíritu consumista de esta tendencia de las listas. En mi caso hay novedades si les he podido dedicar suficiente tiempo, pero no vería problema a tener una lista cuyas menciones fueran enteramente de otros años... Aunque tampoco querría que se forzara intencionalmente... ¿O sí? Tal vez sería interesante, pero no es el caso esta vez.
Sin embargo... es verdad que es interesante estar en la conversación, en el momento en que más personas están disfrutando algo para poder aportar o simplemente recibir de otras. Por eso a veces me asalta la expresión de llegar tarde a la fiesta… Quizá la solución sería tener más lugares donde poder compartir esas no tan novedades, que no se potenciara solo lo nuevo.
Por último, y quizá todo lo anterior se resume aquí: a mí me gusta mucho leer/escuchar los resúmenes del año de mis amigos o de las personas que sigo por Internet, así que por qué no aportar mi granito de arena. Y también me gusta haber hecho esta reflexión.
PD: finalmente me he decidido a limitar 3 menciones por categoría para no extenderme, aunque no descarto que esto cambie en otras listas.
Empezaré con un preámbulo relacionado: me gusta apuntar aquello que veo, juego, leo, no solo porque tenga mala memoria y quiera mirar las listas en un futuro y releer los comentarios que hice al respecto (si los hice), sino porque me da cierto gustito marcar cosas hechas. ¿Es problemático que hayamos convertido nuestras aficiones en otra lista más de tareas por hacer bajo el paraguas del capitalismo? Pues no siempre.
No veo que esté fundamentalmente mal. Para las tareas de la casa, por ejemplo, creo que es necesario. Es decir, no todo el mundo tendrá un tablón físico donde lo apunte, pero sí mental. Y si compartís vivienda, de alguna manera tendréis que comunicaros para repartirlas y señalar cuándo están hechas, para saber qué falta…
Como tengo tantas aficiones, me gusta intentar mantener un equilibrio, quizá anual, entre ellas, que no haya una que fagocite otra. Habrá épocas que juegue más a videojuegos, otra que lea más... Y no me voy a obsesionar con números concretos o con llegar a ciertos objetivos en cada unas de ellas, eso a mí sí me parece más problemático (ojo, supongo que habrá gente que pueda tener una relación sana con objetivos así), pero tener el registro me permite ver cuándo despunta más una que otra y, si quiero, virar un poco la tendencia.
Porque sobre esto último me parece que existe un apunte básico: no me importa cuántos de cada haya experimentado, sino rememorar el tiempo de calidad que he pasado con mis aficiones, todo lo que he disfrutado o me han estimulado durante momentos concretos en el año.
En mi caso no lo llamo top como tal y no ordenaré las menciones, pero son aquellas obras que destaco por algún que otro motivo. No veo tanto que sea un premio en una competición, sino una reflexión sobre qué recomendaría a gente cercana (o personas con gustos cercanos a los míos, más bien) de entre todo lo que he experimentado ese año. (Aunque en realidad todo el tiempo estemos haciendo competir unas cosas con otras, incluso de forma inconsciente; por ejemplo, al decir que acabamos de ver un peliculón, o al simplemente decir que la peli que vimos el otro día estaba bien… Ahí hay una clasificación obvia.)
Además, el momento de detenerme a hacer una lista me ofrece algo de ritual. En la vorágine sin descanso del día a día, con el énfasis en la progresión sin renuncia que tiene la concepción occidental del tiempo, cultivar momentos de pausa y reflexión, que devuelven las sensaciones de lo cíclico a la vida, de alguna manera me reconforta.
Como nota negativa, es verdad que no me gustan tanto los tops que solo se centran en novedades del año, porque creo que ahí sí se infiltra fuertemente el espíritu consumista de esta tendencia de las listas. En mi caso hay novedades si les he podido dedicar suficiente tiempo, pero no vería problema a tener una lista cuyas menciones fueran enteramente de otros años... Aunque tampoco querría que se forzara intencionalmente... ¿O sí? Tal vez sería interesante, pero no es el caso esta vez.
Sin embargo... es verdad que es interesante estar en la conversación, en el momento en que más personas están disfrutando algo para poder aportar o simplemente recibir de otras. Por eso a veces me asalta la expresión de llegar tarde a la fiesta… Quizá la solución sería tener más lugares donde poder compartir esas no tan novedades, que no se potenciara solo lo nuevo.
Por último, y quizá todo lo anterior se resume aquí: a mí me gusta mucho leer/escuchar los resúmenes del año de mis amigos o de las personas que sigo por Internet, así que por qué no aportar mi granito de arena. Y también me gusta haber hecho esta reflexión.
PD: finalmente me he decidido a limitar 3 menciones por categoría para no extenderme, aunque no descarto que esto cambie en otras listas.
Comentarios
Publicar un comentario