Videojuegos
Outer Wilds
Tuve que luchar un poco con la expectativa que tenía con este juego, pero sin duda cumplió. Resulta paradójico el choque frontal que tienes al controlar la primera nave en miniatura, o las pruebas en la cueva, con el control que alcanzas al dominar el sistema después de horas de juego... Y creo que esto resumen bastante porqué funciona tan bien este juego: como un reloj.
Podría hablar de la música y el sonido ambiental, del papel que tienen las canciones en su mundo y trama, del gustito que da llegar a los momentos eureka, del sentido de la maravilla al adentrarte en un nuevo planeta o de la emoción de conseguir ejecutar una secuencia determinada... Pero Outer Wilds hay que jugarlo.
Hollow Knight: Silksong
No soy ultrafan de Hollow Knight, me gustó y sí me encanta su diseño artísico y su banda sonora, pero creo que este Silksong lo mejora en todo. Es un placer navegar por su mapeado hasta chocarte con un muro de dificultad, momento en que puedes tratar de comprobar si se puede rodear o tienes que cambiar la estrategia contra ese jefe... En ningún momento lo he sentido injusto, al contrario, siempre me ha dejado con esas ganas de volver a intentarlo.
La magia de su reto se fabrica con mimbres distintos, pero a mí me proporciona unas sensaciones parecidas a Outer Wilds. Ambos tocan teclas muy similares que producen melodías que me encantan.
Wednesdays
A medio camino entre el cómic y el videojuego, me encanta cómo usa sus recursos lúdicos. La fase de construcción del parque se ofrece como un respiro antes del siguiente capítulo, bastante necesario por la carga de la trama. La elección de bocadillos en los diálogos permite echar un vistazo a los pensamientos de los personajes de la escena, con la potencia que contienen algunos silencios o algunas ideas que se descartan o las que realmente se pronuncian. Un tema duro tratado con una sensibilidad poco frecuente. Ojalá más juegos así.
Juegos de mesa
Zenith
Por reflexiones como esta también me gusta hacer listas: este año he jugado muchos juegos exclusivos para dos, de enfrentamiento directo, y les he vuelto a coger el gusto. He probado varios TCG, me enganché a Magic Arena con la colección de Final Fantasy... Pero me he dado cuenta de que me gustan especialmente los que tienen algo de «tirar de la cuerda» o con varias condiciones de victoria más allá de los puntos.
En Zenith, en tu turno solo tienes que jugar una carta, pero hay 3 maneras de jugar las cartas, 2 recursos para gestionar (3 si contamos tener o no la insignia) y 5 zonas por las que luchar, y la combinación de todo ello crea una denámica muy tensa en la que cada movimiento puede ser decisivo.
Andromeda's Edge
Dwellings of Eldervale es de mis juegos favortios y como este es una evolución, creo bastante pertinente la comparativa. Yo voy a mantener los dos en la colección, porque aunque este me gusta más de manera global, Dwellings ofrece un estilo más directo y sencillo, no hay que tener tantas variables en la cabeza; Andromeda tiene más piezas en movimiento, que también lo hacen muy satisfactorio cuando todo sale bien. Para mí en ambos sobresale la mecánica de activar el motor que has ido construyendo con las cartas compradas, que en Andromeda puede ser más extenso, y la pelea por el mapa: la combinación perfecta de gestión y temático.
Castle Combo
Un jueguito de cartas en el que tienes que hacer una cuadrícula de 3x3 con las combinaciones que te den más puntos. Me gusta mucho este tipo de juegos y aquí me parece muy interesante la combinación de que haya un recurso para pagar las cartas y otro para moverte entre los dos mazos (que tiene varias implicaciones) o para renovar el mercado. También es estimulante que todas las cartas te planteen un equilibrio entre los recursos y los puntos que te proporcionarán al final de la partida.
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